El viernes 7, habiendo reservado en el restaurante, cuando llegamos, nos indicaron vernalmente que no podíamos entrar con nuestro perro, 1,7 Kg. Porque sanidad lo prohibe. Por no discutir con la chica de recepción, ya que vimos que no tenía muchas luces, porque no tenía ninguna coherencia lo que nos decía, nos marchamos. La persona que nos indicó esto, evidentemente, no conoce las normas y es una pena, porque han perdido un cliente de años. Para que no vuelva a ocurrir, les indico. • HAY QUE TENER EXPUESTA LA RESTRICCIÓN. • HAY QUE PREGUNTAR SI SE TRATA DE UN PERRO GUÍA O DE APOYO PSICOLÓGICO. Ley 7/2023, de 28 de marzo, de protección de los derechos y el bienestar de los animales. Es una pena que un hotel/restaurante, que pretende ser de calidad, emplee a personal, que a todas luces, no tiene ni idea de lo que está haciendo y además pretende hacer ver que si, claro que es el típico comportamiento de ellos. Quizás la perrita, podría haberle enseñado a respetar y comprortarse, Ella se lo perdió. En fin, los nuevos propietarios, han apostado por dar un servicio que pretende ser de “alto nivel” y con esta gente, no va a llegar a nada.
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