Lo único bueno es la comodidad de la habitación, las fotos corresponden al lugar y la cama estaba en buenas condiciones. El baño tiene mucho por mejorar, la ducha era incómoda y su temperatura era difícil de controlar. Aunque el lugar tiene buenas instalaciones, la experiencia fue opacada por un PÉSIMO SERVICIO teniendo en cuenta: * La fiesta de San Silvestre el 31 de Dic, por la que nos animamos a ir, fue un fracaso total. No tenían claro donde desarrollar la fiesta, la orquesta fue hasta las 11:30 pm dañando el ambiente de la noche. Las uvas y el brindis parecían programadas para el año entrante porque todo llegó tarde y finalmente no hubo nada de lo esperado * La cena programada y que nunca se informó el costo con anticipación, resultó ser cara para el desastre que sirvieron. Uno de los platos tenía un alambre y ni siquiera venía con vino incluido. Antes el incidente no cambiaron el plato, no ofrecieron excusas, ni una mínima preocupación y si no es porque lo comentamos, nos habrían cobrado el valor total como si nada hubiese pasado. * Recomendamos no pedir nada sin antes asegurarse del precio * Servicio de restaurante demorado y con problemas en sus comandas * La vía de acceso es fatal, recomendamos ir en volqueta y debes estar dispuesto a programar muy bien tus salidas porque es demasiado lejos de los sitios de atracción, una vez entras no vas a querer salir, no por lo ameno, sino por lo apartado. * El check out tardó más de una hora, ineficiente y no tenían ni los consumos. * Se nota su afán por cobrar todo como un servicio de lujo y, aunque sus precios no son exagerados, si están muy elevados para lo que finalmente ofrecen
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